...Tenia que haber respondido algo rápido,
creo que esa pausa de 10 segundos durante los que
mi cerebro recordó primero cuanto le quería y, luego, nuestra primera
cita en el metro, donde se juntan los estudiantes y había que gritar
para poderse oír; aunque eso a nosotros, que teníamos tantas
cosas que decirnos, no nos importo , pensé en cuanto me
embargaba a veces la angustia por lo mucho que lo quería, por su espontaneidad
su entusiasmo, su habilidad por ir por la vida sin tener una lista llena
de cosas que hacer, queda todo muy claro en esos 10 segundos...y mirar por
la ventana sin pensar en nada. Echaba de menos muchas cosas de mi
vida anterior y Él era una de ellas, lo que hiciera con su
vida tampoco me importaba mucho. O quizás si, demasiado, cierro
los ojos con fuerza y procuro dejar la mente en blanco.
Pero no lo logro , en lugar de eso los pensamientos se quedan
en mi cerebro, incordiandome lo justo para que sepa que siguen
ahí conmigo.

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